A mi rubia número 3 la conocí en Madrid. A través de una ex compañera de piso.
Mi rubia número tres es casi tan alta como yo. Y me encanta porque es de las personas más disfrutonas que conozco. Todo es siempre “perfect”.
Mi rubia número tres saldrá algún día en el Vogue en el especial “30 mujeres menores de 30″, y más ahora que es jóven empresaria. Es de familia bien y es de las personas más majas que conozco.
A veces protesta porque le vacilamos con lo de que es rica.
- Pero a ver, no seas lerda. Tienes que asumir que eres “rica y rubia”. Es como yo, que no puedo negar que soy alta y morena.
Desde entonces la llamamos “ricky rubia”.
A mi rubia número tres le encanta Madrid. Ella es asturiana de nacimiento, pero lleva aquí ya muchos años. Le encanta coger un libro y largarse a uno de los cafés que nos gustan a nosotras “con monjes budistas y violines” a leer.
Le encanta el deporte, organizó un equipo de baloncesto y juega al pádel.
Con ella el término “despliegue de medios” referido a la seducción cobró sentido. De hecho, el día que les hicimos un despliegue de medios a su hermano y sus amigos nos tronchábamos de la risa.
Es despistada, bastante, y ha protagonizado momentos geniales.
- ¡ Jo, cómo te has currado el disfraz de vampiro! Con tu capa, tus dientes… ¡si hasta te has puesto canas para que quedara más real!
- Las canas son mías…
Hace tres años le presenté al Gordo Cabrón Senior y desde entonces están juntos. Él ahora vive en Mallorca así que los fines de semana ella se marcha a visitarle. Hemos instaurado nuestra noche entre semana porque nos encanta pasar tiempo juntas.
Ayer la llamé y no me cogió porque estaba “en su curso de Bolsa”. Me troncho. Después la tía se iba a trabajar a prestigiosos bufetes con agujeros en el jersey, y hecha unas pintas…
Con mi rubia número tres puedo compartir Madrid, porque a mi también me encanta. Ella también opina que lo mejor de los hoteles son los desayunos, y tenemos pendiente desde hace no se cuanto ir investigando su libro “Desayunos en Madrid”.
Con mi rubia número tres puedo hablar de la Bolsa (yo sin tener ni puta idea, claro) y de las grandes compañías.
Y con ella puedo hacer planes de ir al monte, o a correr, o a samba, porque también me inspira en la vida sana.
E ir a ver a Fito y disfrutar como enanas, y compartir mi canción favorita del último disco.
La adoro porque es auténtica. Tiene muy buen carácter, le encanta hacer mil cosas distintas, es inteligente, disfrutona y encantadora.